Manejo de estrés relacionado al ciclo menstrual de la mujer
Isabella Guzmán
07 de Octubre, 2026

Como mujer, he perdido la cuenta de cuántas veces he escuchado frases como “¿estás en tus días?” cuando expreso desacuerdo, tengo menos paciencia frente a una situación o simplemente reacciono de una forma diferente a la que los demás esperan.


Durante mucho tiempo, comentarios como estos me hicieron pensar que hablar del ciclo menstrual en el ámbito profesional era algo que debía evitarse. Con el paso del tiempo entendí que el problema no es hablar de ello, sino hacerlo desde los estereotipos equivocados.


Como abogadas, solemos trabajar bajo presión constante. Pasamos horas frente a una computadora revisando, redactando, atendiendo reuniones, negociando y resolviendo problemas complejos. Gran parte de nuestro trabajo depende de la capacidad de concentrarnos, generar ideas, analizar riesgos y tomar decisiones. Por eso, cuando sentimos cambios en nuestra energía, creatividad o tolerancia al estrés, vale la pena preguntarnos si nuestro cuerpo podría estar tratando de decirnos algo.


Lo cierto es que seguimos hablando muy poco sobre cómo el ciclo menstrual puede influir en nuestra vida profesional. Y cuando lo hacemos, casi siempre nos enfocamos en los aspectos negativos.


Pero ¿qué pasaría si cambiáramos la conversación?


La realidad es que nuestro ciclo menstrual no solo puede impactar la manera en que nos sentimos físicamente. También puede influir en nuestra energía, concentración, creatividad y manejo del estrés. Comprender estos cambios no tiene como objetivo justificarnos ni limitarnos, sino ayudarnos a conocernos mejor. De acuerdo con la Cleveland Clinic, las fluctuaciones hormonales son un proceso biológico normal que ocurre a lo largo de cada ciclo menstrual y pueden influir en distintos aspectos del funcionamiento diario. 


Hay un dato que me parece impactante: una mujer experimentará aproximadamente 480 periodos a lo largo de su vida reproductiva. Pensemos por un momento en lo que eso significa. Si vamos a pasar cientos de veces por las distintas fases del ciclo menstrual durante nuestra vida personal y profesional, ¿no valdría la pena entender mejor cómo nos afectan? 


En nuestra profesión solemos asociar la productividad con horas trabajadas, correos respondidos o pendientes cerrados. Sin embargo, gran parte de nuestro desempeño depende de factores menos visibles: nuestra capacidad para concentrarnos durante una larga revisión documental, encontrar una solución creativa a un problema complejo, preparar una estrategia legal o mantenernos enfocadas durante negociaciones y reuniones extensas.


Por ello, hablar de productividad no debería limitarse únicamente al rendimiento físico. También implica reconocer cómo se comportan nuestra energía mental, creatividad y capacidad de atención.


A lo largo del ciclo menstrual, hormonas como el estrógeno y la progesterona experimentan fluctuaciones naturales. Según la Cleveland Clinic, el estrógeno desempeña funciones que trascienden el ámbito reproductivo, participando también en procesos relacionados con la salud cerebral. Por su parte, el NHS explica que dichas variaciones hormonales constituyen una parte normal del ciclo menstrual. 


Muchas mujeres identifican que, durante la fase posterior a la menstruación y cercana a la ovulación, experimentan una mayor sensación de energía, motivación o confianza. Algunas incluso perciben que les resulta más fácil participar en reuniones, compartir ideas, liderar conversaciones o enfrentar desafíos profesionales. La Cleveland Clinic señala que numerosas mujeres reportan cambios en energía, creatividad e interacción social a lo largo de las distintas fases del ciclo. 


Por otro lado, conforme se acerca la menstruación, algunas mujeres reportan una mayor necesidad de descanso, menor tolerancia al estrés o dificultades para mantener el mismo nivel de concentración durante jornadas particularmente demandantes. Esto no significa que sean menos capaces o menos productivas; simplemente refleja que el cuerpo atraviesa una etapa distinta dentro de un proceso biológico normal. 


Como abogadas, esto puede reflejarse en situaciones muy concretas. Hay días en los que una estrategia parece surgir con facilidad, las ideas fluyen durante una negociación o encontramos rápidamente una solución a un problema complejo. En otros momentos, la revisión de documentos extensos, las reuniones consecutivas o la atención a múltiples asuntos simultáneamente pueden requerir un esfuerzo mental mayor.


Y aquí es donde creo que está la parte positiva de esta conversación.


Durante años hemos escuchado sobre los síntomas y las dificultades asociadas al ciclo menstrual, pero rara vez hablamos de los momentos en los que también podemos sentirnos particularmente enfocadas, creativas o llenas de energía. Conocer nuestros propios patrones puede ayudarnos a identificar cuándo solemos sentirnos más cómodas presentando una propuesta, impulsando un proyecto o desarrollando trabajo que requiera innovación y pensamiento estratégico.


No se trata de organizar toda nuestra vida alrededor del calendario menstrual. Tampoco de asumir que todas las mujeres viven el ciclo de la misma manera. Se trata de desarrollar autoconocimiento.


Porque muchas veces el estrés surge cuando intentamos exigirnos exactamente el mismo rendimiento todos los días del mes, sin reconocer que nuestro cuerpo no necesariamente funciona de manera lineal.


La pregunta, entonces, no es por qué algunos días nos cuesta más trabajo concentrarnos.


La pregunta es qué podemos aprender de esos cambios para trabajar mejor con nuestro cuerpo y no en contra de él.


Como mujeres profesionistas, estamos acostumbradas a medir nuestro desempeño por resultados, metas cumplidas y productividad. Sin embargo, quizá una de las herramientas más valiosas para nuestro desarrollo profesional sea entender cómo funcionan nuestros propios ciclos de energía, creatividad y concentración.


Después de todo, si vamos a experimentar cerca de 480 ciclos a lo largo de nuestra vida, vale la pena conocerlos.


*El contenido de este artículo es publicado bajo la responsabilidad de su autora y no necesariamente refleja la posición de Abogadas MX.


Referencias:

Cleveland Clinic. (2026, 14 de abril). Estrogen: Hormone, function, levels & imbalances. https://my.clevelandclinic.org/health/body/22353-estrogen [my.clevela...clinic.org]

Cleveland Clinic. (2026, 26 de junio). Cycle syncing for fitness and nutrition. https://health.clevelandclinic.org/cycle-syncing [health.cle...clinic.org]

National Health Service (NHS). (s.f.). Periods and fertility in the menstrual cycle. https://www.nhs.uk/conditions/periods/fertility-in-the-menstrual-cycle/ [nhs.uk]


Isabella Guzmán

Isabella Guzmán es Asociada Junior de los grupos de práctica de Inmobiliario, Ambiental y Regulatorio en Baker & McKenzie. Asesora a clientes nacionales e internacionales en transacciones inmobiliarias, asuntos de cumplimiento ambiental, evaluaciones regulatorias y proyectos de auditoría legal (due diligence). Su práctica abarca temas relacionados con permisos y autorizaciones, uso de suelo, responsabilidades ambientales y requisitos de cumplimiento operativo, así como el apoyo en transacciones transfronterizas e iniciativas regulatorias multijurisdiccionales. Isabella participa de manera habitual en la elaboración de análisis legales, reportes de due diligence y asesoría estratégica para clientes de diversos sectores. Asimismo, colabora como autora en las Chambers Global Practice Guides en materia de Derecho Ambiental.

ARTÍCULOS RELACIONADOS.

...
...
...
...
...
...
...